EL ENOJO: MÁS VIRAL QUE LA ALEGRÍA

Leí un artículo que me dejó sorprendido, aunque en realidad no me sorprende tanto por como va la sociedad. Leí que en las redes sociales, los mensajes alegres se comparten mucho más que los mensajes tristes, o los mensajes de disgustos. Pero lo grave es que aprendí que los mensajes de enojo, tienen mucho más viralidad que un mensaje alegre.

Creo que eso habla muy mal (aunque no me sorprende) sobre nuestra mentalidad colectiva donde tenemos activado el chip de compartir si es un mensaje de ira, en vez de preguntarnos ¿Será el mensaje 100% verdadero? ¿Es el mensaje objetivo? Mucho hemos leído sobre personas que publican en las redes sociales sin pensar dos veces lo que están diciendo, y ni hablar de los que comparten información sin rectificar primero si es cierta o no.

Obviamente, esto fue un trabajo arduo de recoger datos en Internet. Durante seis meses de 2010 el equipo de investigación recopiló unos 70 millones de tweets de 200 mil usuarios y construyó una red social alternativa en la que los usuarios están vinculados si. Para asegurarse de que los estudiados eran usuarios habituales de la red, solo se estudiaron a aquellos que protagonizaron más de una cierta cantidad de interacciones, (para elegir a los más activos e influyentes).

En Social Media, hay un factor de desempeño que se llama “sentiment”, ese factor está encargado de categorizar el sentimientode las comunicaciones. En este estudio se determinó que el sentimiento predominante más bien era la ira que cualquier otra emoción. ¿Será que nosotros los seres humanos somos más propensos a demostrar enojo que alegría? ¿Cuáles eran los temas que producían más enojo entre los participantes de esta red social alternativa? Eran:

  • Problemas sociales como la seguridad alimentaria
  • Corrupción gubernamental
  • Demolición de viviendas de reasentamiento.

Temas conocidos pero no son temas del día a día en América, es porque el estudio fue hecho por científicos de la Universidad Beihang (China). Habrá que replicar el estudio para ver si los jóvenes (asumiendo que fueron todos jóvenes) de Europa y América tienen el mismo comportamiento en las redes.

Interesante y preocupante a la vez.