ADIÓS A LAS 4 P´S

La idea de las 4 p´s fue hecha en el año 1950 por Neil Borden, quien listó 12 factores, con las tareas y preocupaciones más comunes de un encargado de mercadeo. Esta lista original fue simplificada a solo 4 p´s que hasta el día de hoy se han convertido en un clásico de la mercadotecnia. Estas son:

  1. Producto
  2. Plaza
  3. Promoción
  4. Precio (el más importante en mi opinión)

Un estudio reciente ha arrojado este dato muy interesante: Seis de cada 10 mexicanos se enteran de un producto nuevo por publicidad en Internet y siguen los comentarios en redes sociales para decidir su compra, según un estudio hecho por IAB México y la firma Millward Brown. Entonces leyendo esto, me pregunto: ¿está el marketing tradicional llegando a su fin? ¿El marketing masivo ya no obtiene los resultados esperados? El consumidor moderno espera que la marca se pueda relacionar con él/ella. Esto significa que la personalización de los mensajes de marketing se volverá cada día más común dentro de nuestra sociedad. Por eso, entonces habrá que modificar o simplemente eliminar las famosas 4 p´s para convertirlas en p´s que puedan ser utilizadas con las redes sociales.

Se habla mucho de “escuchar” vía redes sociales. Hay que escuchar a tu cliente, (en realidad “escuchar” es leer).  ¿Se puede inferir que las futuras generaciones tendrán más afición por la lectura?, (aunque sean en 140 caracteres). No creo que hay razón para ser tan optimista en esta vida, pero lo cierto es que ahora estamos migrando de masivo a personal, de televisión/radio/prensa a pantalla táctil, y en el ínterin hay que definir como es que vamos a hablar con nuestro mercado. Definir, como un actor, como será nuestra comunicación hacía nuestro público. ¡Ah! Y que no se te olvide ir integrando canales de servicio al cliente a estas herramientas de redes sociales para que al final, puedas crear comunidades de consumidores en vez de simples consumidores individuales. Esto significa re-orientar absolutamente nuestros esfuerzos actuales de mercadotecnia para enfrentarnos a un nuevo mundo, para muchos desconocidos, pero para otros, lo más normal del mundo. Porque la futura generación de consumidores,  nunca vio un teléfono de disco.

Lo que si saben y asumen como si fuera lo más normal del mundo, es tener a todos sus contactos en su mano, a una corta distancia, nada que un mensaje privado no pueda resolver, y en último caso, una llamada (no hay por qué gastar en teléfono, cierto?). Así consultan a su círculo interno de amistades y familiares para saber si alguien ha tenido una experiencia positiva o negativa con alguna marca, producto o servicio. Ya no vale lo que diga la compañía, sino lo que les dicen los consumidores que ellos conocen.

Nuestra forma de comunicarnos está cambiando… una vez más. Definitivamente, Graham Bell no tenía idea en que se estaba metiendo cuando inventó el teléfono.